Columnas

#OceánosDePíxeles: Jesucristo ¿acaso odias la animación?

En plena pascua, Remi Vargas analiza el porqué del fracaso de la mayoría de las animaciones religiosas.

Antes de empezar quiero aclarar 2 puntos importantes:

La columna #OceánosDePíxeles es un espacio que muy amablemente me brinda Chucho Calderon para exponer temas que les puedan ser interesantes, el motivo de la ausencia del mismo ha sido en gran medida a que mi vida laboral y otras actividades, a veces no me permiten tomar los temas que quisiera ya que se encuentran un tanto “desfasados” cuando me permito escribirlos.

Con este texto no pretendo ofender a ninguna religión o creencia, simplemente quiero exponer un problema latente en la producción de contenidos de esta índole.


 

Admitámoslo, para muchos de nosotros no hay peor época para ver televisión que la llamada “Semana Santa” y poco tiene que ver con nuestro “nivel de fe” sino más bien obedece a otro fenómeno que denominaremos “imposición de contenidos”.

Cómo sabemos, a pesar de que en la mayoría de países del continente americano se ejerce la “libertad de culto”, es bien sabido que por herencia espiritual la religión cristiana predomina en este. Si bien como lo menciono es común en varios hogares del continente, para países como es el caso de Estados Unidos es de vital importancia “reforzar la fe” y traer adeptos a esta.

El cristianismo es la religión más popular en Estados Unidos, con alrededor del 73% de los estadounidenses identificándose como cristianos en él 2012, y no es de extrañarse que muchos de los contenidos que crean, desde grandes hasta pequeñas productoras de contenidos, quieran aprovechar este extenso mercado.

Recuerden que para que una producción sea redituable tienes que conocer bien a tu mercado; cuando el arte pasa a convertirse en un negocio, y no culpo este aspecto, cualquier producción audiovisua requiere gastos de producción, distribución, promoción y un larguísimo etcétera.

El cristianismo siempre ha acompañado a los medios de comunicación para poder llevar su mensaje. Cuando los romanos crearon los “codex”, los cristianos aprovecharon la oportunidad para la redacción del Nuevo Testamento. Después el primer texto en ser impreso fue La Biblia de Gutenberg, y para la cuando la radio funciono como medio de comunicación para las masas, se abrieron espacios a clérigos para poder enviar mensajes evangelizadores. Si bien sabemos que los cristianos tienen cierta “resistencia al cambio”, cuando encuentran como sacarle provecho a esto, se vuelve en una herramienta clave para su mensaje.

Ahora supongo que quienes conocen bien la historia de Estados Unidos sabrán que desde la conolización de estas tierras hasta esa baja del 73% en nuestros días, no es de extrañarse que uno de los medios que los cristianos querían incursionar fuera el cine. Durante un largo tiempo se rodaron cintas dignas de ser admiradas por su excelente trabajo (Los Diez Mandamientos, Ben-Hur, Sanzon y Dalila, El Manto Sagrado). Esto se le denomina “Cine de Propaganda” el cual tiene la función de poder llevar un mensaje “implícito” para poder pensar de cierta manera.

Ahora regresando al punto anterior, el mundo ha cambiado demasiado, tanto política, social, espiritual y tecnológicamente. Es innegable que los medios se han querido adaptar a estos cambios y han dejado temas atrás o no les han dado la misma difusión que antes. Pero en 1948, en el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos se lee: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión…”, así que si bien no ocupaban las grandes pantallas los mensajes de este tipo, por lo menos nadie podría censurar sus contenidos… (y debería ser viceversa, pero esa es otra historia).

Ahora si bien sabemos que hay producciones mucho antes de El príncipe de Egipto como es el caso de Davey and Goliath, serie de Stop Motion de 1961 patrocinada por la Iglesia Luterana Cristiana, la anterior marco un antes y un después de este tipo Cine de Animación Cristiano ya que era un trabajo de calidad y con un mensaje de fe.

La cinta de 1998 de Dreamworks Animation dejó en cuenta algo muy claro para estos grupos: un buen canal logra un mensaje efectivo, pero al salir una formula efectiva es común que esta sea sobrexplotada y el cine de animación cristiano no es la excepción. Incluso el mismo Dreamworks, dos años después de este gran éxito adapto José: Rey de los Sueños. Pero la animación y varios aspectos más de la misma fueron inferiores a El príncipe de Egipto. Eso no mermó las intenciones de seguir creando este tipo de contenidos, sumando que cuando apareció la animación flash y CGI otro de los productos que llego a posicionarse al menos en el sector cristiano fueron los VeggieTales, que es una franquicia que trata de las aventuras de un grupo de vegetales… que dan mensajes evangélicos.

Como lo comente antes de El príncipe de Egipto, hubo muchos pequeños estudios de animación patrocinados por grupos religiosos para crear películas y cortos de este tipo, pero como se imaginarán, realmente en pocos casos se le puso la atención debida a la técnica y al mensaje, el cual muchas veces incluso era redundante.

Es un problema que ha arrastrado este tipo de organizaciones desde sus inicios, su incursión en medios como la música, el cine o demás, no ha sido para una cuestión distinta a solo hacer propaganda de sus creencias y olvidan el mismo mensaje que su iglesia quiere transmitir, que es el mensaje de amor y unidad que dejo su mesías.

Como lo mencione en un principio, con este texto no pretendo molestar a nadie, pero con la serie de videos que les dejare al final de este post solo quiero dejar un pequeño mensaje: si tú quieres comunicar algo que vaya con tus valores, creencias e ideas, debes dar tu mejor esfuerzo y tener honestidad en el mismo, si logras transmitir esto a tu público, estarás feliz con los resultados y poco importará si tu obra es renombrada por la academia o no.

Debe ser el principal mandamiento de todo creativo.

Acerca de Remi Vargas

Diseñador y Comunicador Visual egresado de la Facultad de Artes y Diseño, creador de contenidos multimedia. Su inspiraciones principales es el arte kitsch, el "Kawaii" nipon, el vanguardismo y tiene un seria adicción a las gomitas.

3 comments on “#OceánosDePíxeles: Jesucristo ¿acaso odias la animación?

  1. yo como cristiana siento un odio terrible a la animación de este tipo, no por el contenido sino la calidad! es tan mala en muchos casos que directamente pasas de verla, y opino igual que vos, deberian ponerle mas ganas a lo que hacen, se crearía un muy buen contenido si se lo propusieran, una lastima, ojala mejore pronto.

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  2. Roberto

    Buen artículo. De hecho Concuerdo que muchas animaciones religiosas son una mierda.
    Soy católico, y la verdad, me gustaría que se enfocarán en la manera en la que transmiten el mensaje en vez del mensaje.
    De hecho hay muy pocas animaciones cristianas que realmente sean buenas a nivel técnico. La única que conozco es un vídeo corto tipo anime que muestra la historia del buen ladrón.

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    • También soy católica, y estoy de acuerdo :/ la forma en que intentan transmitir muchas de estas producciones un mensaje es un completo desastre. Denota poco corazón y conocimiento sobre la composición de un argumento.
      Volviendo a la publicación, ‘El Príncipe de Egipto’, si vamos al caso, va más allá del cristianismo; también “representa” al judaísmo, al igual que ‘José, el Rey de los Sueños’, que en todo sentido es infinitamente inferior (animación sumamente limitada, diseños de personajes iguales, canciones genéricas y narración perezosa).

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